La viveza y colorido de las flores parece haber coronado la cima de mayo. Y como si de una fiesta de distinguido porte se tratara, todas van vestidas con sus mejores galas. Algunas de vivo carmesí como la amapola. Y otras en su esmero lucen bajo sus pinchos, rudas hebras color violeta. Tal es el caso del cardo mariano, que para compensar su porte, fué dotado de unas excelentes propiedades medicinales. Y es que todo no está en las apariencias. Las semillas del cardo mariano son excelentes pare regenerar el hígado. Y bien recomendadas por estas fechas, tras la ingesta de antibióticos, paracetamol, pastillas para la alergia o en largos períodos de tratamientos farmacológicos. Ya que elimina las toxinas de la química acumulada en el desventurado hígado. Y para que no halla que pincharse los dedos. Ya que no me veo , con mucho arte, ni tampoco al personal, sacando las semillitas. Se pueden obtener en cápsulas preparadas en herboristerías o herb...
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