La jara prieta

Por los claros del camino me veras. Con un tono vigoroso en las mejillas. Y radiantemente vestida. Esperando al paso del viajero. Con un eterno saludo al sol. Yo nací en el mediterráneo. Prima soy de la jara blanca, que luce sus flores como pañuelos. Ambas quedamos prendidas de la primavera. Y juntas bordamos su eterno velo.